CUENCOS DE MEDITACIÓN
Estas piezas únicas de cerámica no son solo un objeto decorativo. Están creadas con la intención de darles una función en nuestra vida; una cita cotidiana para permitirnos unos momentos de meditación.
Pensando en lo difícil que nos resulta recordar que debemos mantener nuestro interior diáfano para que lo nuevo pueda penetrar en nosotros, propongo a través de esta sencilla pieza, darse unos segundos al día en los que conscientemente, verteremos una cantidad de agua en el cuenco. Sujetándolo con las dos manos, observaremos el elemento en contacto con el interior de la pieza, como si fueran nuestros pensamientos dentro de nosotros. Nos hacemos conscientes de que en el día que empieza recibiremos cantidad de información e influencias que irán llenando nuestro espíritu.
Cuando el día acabe, volveremos a tomar el cuenco con las dos manos, cerraremos los ojos, respiraremos profundamente, sintiendo en el agua todo eso que ha ido acumulándose en nosotros.
Al abrir los ojos vaciamos el cuenco, respirando profundamente, observando los detalles del esmalte; tranquilos y relajados, visualizamos la concavidad liberada, para que nuestro propio sentir esencial recupere su espacio en nosotros.